LA GRAN ESTAFA
Recuerdo el día en que me mencionaron que Londres era la ciudad de las oportunidades. Es más, recuerdo perfectamente como esa persona me decía algo así como: "aquí hay que hacer negocios, si no haces negocios, si no te mueves, no sacas todo el potencial de Londres, mírame a mi, que soy empresaria". En ese momento la confusión en mi cara era real. ¿Empresaria? no me cuadraban las cosas. ¿Hacer negocios?... Hombre, había visto un par de veces a esta individua vendiendo droga a un colega en la cocina de mi piso mientras yo desayunaba, pero de ahí a considerarte empresaria cuando no llegas más que a camello de pacotilla me parece un poco excesivo. Aunque claro, para entender la historia quizás debería introduciros un poco el contexto.


